lunes, 31 de marzo de 2014

ANIMALES PERDIDOS según IGNACIO ESCUÍN BORAO


A veces, a lo largo de este año, también me apetecía estar solo, dejar que las horas se amontonasen sobre mí y presionaran mi pecho contra el suelo. Es algo parecido a lo que me sucede ahora cuando leo algún poema en el que aparezco y en el que me dicen que no he significado nada, que soy una especie de lacra en la vida de alguien, etc. En esos días recordaba las palabras y los versos de otro poeta que ya ha transitado por el espacio de este autorretrato con monstruo (y espejo), Vicente Muñoz Álvarez, que entiende bien la vida y a los que habitan en ella con sus debilidades y sus virtudes, y solo quería escribir sobre eso: «frente al folio / en blanco / estarás solo // y con los restos / del naufragio / podrás hacer / lo que quieras».

Animales perdidos (Baile del Sol) es un poemario especialmente cercano para mí. Vicente Muñoz Álvarez siempre lo ha sido, pero además este poemario tiene ese algo que lo hace universal, esa experiencia por la que todos hemos pasado y nos lleva a sentirnos abrazados cuando alguien dice exactamente lo que pensamos y no puede decirlo mejor. En este libro conviven los poemas de carácter autobiográfico («No eran buenos tiempos // Me acababa de separar de mi mujer / y había tenido que dejar mi casa en el campo / y alquilar un apartamento / en el extrarradio de la gran ciudad. / Escribía fumaba bebía / y de vez en cuando lloraba / al contemplar asomado a la ventana / la desolación del paisaje») y aquellos que también lo son pero podrían denominarse como «metapoéticos», donde el autor describe las causas por las que escribe y qué supone la literatura en su vida, si es que esta no es la vida misma en gran medida («el aullido interminable / lo que duele por dentro / lo que nos bloquea / lo que nos angustia / lo que hay que expulsar / la náusea el horror / el tedio el miedo [...] el abandono la sinrazón / el estigma la herida / la penumbra el frío // el oficio / de la literatura).


Ignacio Escuín Borao, en Revista Voluntas.




JOHN SAYLES

domingo, 30 de marzo de 2014

BLACK MOON



READING in BELMONDO BAR


qué bonita noche
de Días de ruta

gracias a todos
por ser & estar

para vosotros

con mis mejores latidos

este poema

*

LECTURAS

son estos

en parte

los días que dan
sentido a todo

soledad tedio
angustia desolación

frente al folio
en blanco vacío

sentirse acompañado
en este viaje

sin armas

nuestra insurrección


Vicente Muñoz Álvarez.
de Días de ruta (Lupercalia, 2014).

sábado, 29 de marzo de 2014

viernes, 28 de marzo de 2014

CELEBRACIÓN (El viaje respira)



celebración

ya de puestos

por lo que hay

la ruta
(que me da comer)

escribir
ser estar
mis amigos
mi pareja
la rosa
y el agua
(a veces amarga)
que riega
la rosa

del milagro
de estar vivos

crecen
de entre
las espinas
los brotes

el poema
el viaje

respira


Vicente Muñoz Álvarez

DÍAS DE RUTA según XEN RABANAL


"De manera que no me engañaré, ni os engañaré, valga mi prólogo como homenaje a un tío que se está dejando los huevos en la literatura de este país, desde hace casi dos décadas; embebido por los sumideros, reptando bajo cañerías, para desembocar en las depuradoras que nos devuelven las aguas puras de la literatura transparente. Un autor al que le importan un carajo los réditos, los créditos y esas mierdas que tanto gustan a ciertos escribidores de oficios, espumarajos y vaselinas. Alguien a quien respetar." Del prólogo de Gsús Bonilla

Y yo doy fe de ello. Empecemos, pues:

AVISO A LOS NAVEGANTES

esta es mi nave

mi penumbra

a ella te invito

vísceras
poesía
y vida

te ofrezco

deja fuera
tus dudas
y tus complejos

lo que te venden
por la televisión

y piensa
en qué te identificas
conmigo

el cielo
y el infierno
están
dentro de ti

es el mensaje

si lo entiendes
eres mi amigo

si no

cierra la puerta
al salir

no eres
bien recibido


La única apuesta ganadora es la que se hace con uno mismo, pese a todos... pese a ti mismo... porque ha de ser a todo o nada, no existen las medias tintas ni las ambigüedades. Como nos dice el autor: una apuesta suicida... en su caso por la literatura. Y así, con las cosas claras desde un principio, entramos en el gabinete del autor, allí donde ejerce el arte de la ensoñación. Su auténtico lugar de trabajo. Donde se gesta una obra que es una vida. Y se resuelve la aporía planteada por Huysmans en su novela: A contrapelo - siempre me gustó más esta traducción de À rebours, que la que parece ser la más adecuada: Al revés -, y el autor sueña la realidad, la suya, la que se puede transpolar a la de todos, pues nos disecciona, a través de él, las luces y las sombras de una sociedad cuya única función parece ser la de confundirnos, como el calambrazo que mata antes del despiece, o no.

Es este un libro que deberían leer todos los buscadores de atajos, los que se vienen arriba después de hurgar en los bajos y babear sobre coños y pollas... pues es un libro que nos habla de toda una vida de luchador infatigable en pos de la literatura, con todos los sinsabores y las pocas alegrías de quien dedica todo su tiempo mental al Arte... no así el físico, pues si hablamos de esa ficción a la que llamamos tiempo, esa ficción le constriñe a un mundo de disfraces durante unos meses al año: de hombre cuerdo, de viajante, pujando con las maletas de muestras de calzado, dando la cara ante las desgracias de los tiempos que nos imponen, las que ve y le cuentan sus clientes, con cierres continuos de comercios, con esa sensación de pérdida que nos atenaza, que es la realidad de la calle que le saca de su verdadero mundo y le vapulea, como estiércol necesario para que algo fructifique, algo... en otro lugar.

ARDEN LAS PÉRDIDAS

qué nos queda
llegados
a este punto
más que la revolución

qué nos falta
para que la chispa
de la frustración
lo incendie todo

el suicidio
la servidumbre
el hambre
el miedo

hiela
en España
arden
las pérdidas

te abrase
o no

quema
este frío

Y ese otro único lugar donde recoge los frutos y por el que canta y suspira en la carretera, de pueblo en pueblo, en las habitaciones de los hoteles impersonales, esperando a que los clientes levanten las trapas, no es otro que su casa, su gabinete, su pequeño jardín en la terraza, la suavidad de la piel de su chica, sus largos paseos por el bosque con su perra, pergeñando poemas entre jaras, en pos del milagro de las setas. Sólo ahí consigue el autor un mínimo de espacio vital para seguir con la búsqueda literaria, en la que olfateamos rastros de una conciencia extirpada, donde sentimos ese vacío occidental de no ser aún desnudos de máscaras. Pues occidente nunca nos enseñó a ser no siendo... y crecer.

REFLEJOS

ese hombre
que se ve en el espejo
se siente un extraño
se angustia deprime
se psicoanaliza

ese hombre
que cambia de imagen
se disfraza desnuda
se cae se levanta
tropieza

ese hombre
que va a la deriva
describe el naufragio
la tempestad la tormenta
las ruinas

ese hombre
que mira hacia dentro
observa el diluvio
la oxidación el derrumbe
las grietas

ese hombre
que se hace preguntas
se asfixia agoniza
y no reconoce
su propio reflejo

ese hombre

que piensa

soy yo mismo

El micromundo de la literatura está compuesto de seres humanos. Muchos se llaman a sí mismos genios delante del espejo del psicólogo, ese que siempre se rompe con filos cortantes que sólo dejan margen a la metáfora de la sangre enfrentada consigo misma. Todos hemos pasado por la trampa del espejo, ese que siempre rompemos. Puede que la poesía brote con la sangre, no lo sé... lo único que declaro es que si no hay sangre no existe la Poesía.

Tan sólo añadir que no se puede escribir un libro como éste sin haber recorrido un largo sendero. Sólo desde la ratificación de uno mismo, como hace el autor al escribir: todas mis deudas al fin saldadas, puede uno pararse, escribir este libro... y continuar la ruta. Ya no pesan tanto las maletas que avanzan a la pata coja, ni la vida...

Quédate con esto:

PIRÓMANO

tu alma

lo que llevas
por dentro

póntela
en las manos

seguro
que está ardiendo

y empieza o sigue tu propio camino, en alguna parte se cruzarán nuestras rutas entre la niebla:


Prólogo de Gsús Bonilla en HankOver: en este agujerito en la Niebla

Blog de Vicente Muñoz Álvarez: Mi vida en la penumbra

Apoyad con vuestra presencia, si estáis por León, al autor en la presentación de Días de ruta en el Bar Belmondo, allí donde otro gran escritor leonés, Yago Ferreiro, ofrece un espacio que da luz a la cultura de León, bajo las sombras de la catedral.

Feliz cumpleaños, V


Alfonso Xen Rabanal, de Crónicas para decorar un  vacío.

DÍAS DE RUTA en TAM TAM PRESS


Días de ruta lleva a Vicente Muñoz 
al Belmondo Bar en León

El escritor, editor y poeta leonés Vicente Muñoz Álvarez presenta este sábado, 29 de marzo, a las nueve de la noche en el Bar Belmondo (León), su último libro de poemas, ‘Días de ruta’ (Ediciones Lupercalia), con portada de Julia D. Velázquez.

Por ELOÍSA OTERO

En una entrevista reciente con Manuel Cuenya en ileon.com, Vicente Muñoz confesaba que en realidad él escribe para ahuyentar sus fantasmas, y resumía en tres palabras su manera de entender el mundo: “Pura Vida & Libertad”.

Su nuevo libro tiene mucho de autobiográfico, y el título hace referencia al trabajo de viajante y vendedor de zapatos en el que se mueve desde hace ya muchos años. Y es que, aunque estudió para abogado, al final acabó ganándose la vida con el oficio que aprendió de su padre, una tarea que le exige dedicación exclusiva durante determinadas épocas del año. Aunque, en los periodos de descanso, entre campaña y campaña, se dedica de lleno a lo que más le gusta: escribir y editar.

“Me considero un hombre y escritor esponja, fetichista y mitómano hasta la médula, miro hacia atrás y veo todo lo que me ha arrebatado (que diría Iván Zulueta) reciclado e integrado en mí, en lo que soy, en lo que escribo y edito, desde mis muy queridas Historias de la cripta a Castaneda, de Dario Argento a Baudelaire, de Bukowski a los Ramones, de JK Huysmans a Tom Waits, de Spiderman a Céline, de Cesaria Evora a Rimbaud, de Thomas Bernhard a John Huston, de Parálisis permanente a Malcolm Lowry, de los Clash a los beatniks y de los quinquis a Blake…”. Así se define Vícente Muñoz en el nuevo poemario que presenta en León, antes de meterse de lleno en una nueva campaña de ventas.

Un texto de “Días de ruta”

ARDE BABILONIA

toda la noche dando vueltas
y vueltas en la cama
pensando en cómo salir de esta crisis

para los que no lo sepáis, además de escribir vendo zapatos, soy representante de calzado y la cosa, al menos en mi gremio, echa humo y está a punto de hundirse y arder… fábricas y tiendas que cierran, negativas continuas, jubilaciones anticipadas, traspasos, despidos e impagos… ser comercial en los tiempos que corren es poco menos que una quimera, una entelequia, pero aquí estoy, sustituyendo ordenador y pluma por duplicados y muestras, con el pelo rapado y el disfraz de hombre cuerdo preguntándome cuánto tiempo más podré resistir hasta que babilonia definitivamente reviente… nuestro mundo se pierde, nuestro esquema naufraga, nuestros ingresos descienden, nuestra autoestima flaquea… es lo que nos ha tocado vivir, nuestro presente, el estado de bienestar, a lo que el capitalismo ha llegado… toda la noche dando vueltas y vueltas en la cama pensando en cómo salir de esta crisis y toca ahora ponerse el disfraz y la máscara y fingir que todo fluye y encaja, aunque ninguna pieza encuentre acomodo ni espacio dentro de mí…

pienso en quemarlo todo
en desaparecer
en marcharme a la india
en emigrar

¿dónde está el camino de baldosas amarillas?


El escritor Gsús Bonilla escribe en las primeras páginas del libro:

“Valga mi prólogo como homenaje a un tío que se está dejando los huevos en la literatura de este país, desde hace casi dos décadas; embebido por los sumideros, reptando bajo cañerías, para desembocar en las depuradoras que nos devuelven las aguas puras de la literatura transparente. un autor al que le importan un carajo los réditos, los créditos y esas mierdas que tanto gustan a ciertos escribidores de orificios, espumarajos y vaselinas. alguien a quien respetar.

Habría de decir, antes de todo, o poner sobre aviso, que lo que sucederá en este libro desobediente, de ilímites y frontera, fuera de clasificaciones, es que su lectura podría dar la sensación de que nos va a situar ante un diario de sentimientos encontrados, más o menos organizados de algún modo; pero, como en el sortilegio de las nubes, hay lugar a otra interpretación. Yo digo: que este es un libro que va más allá del vómito.

Su autor, en él, nos revelará la monotonía como existencia; un planeta propio donde todo está previsto y ajustado, y en esa armonía la barbarie de la duda que te turba, el temor ante una situación frente a la cual el individuo se siente en peligro.

Aquí, Vicente, tiene pues, interés por liberarse de esos sentimientos amargos y la necesidad de buscar «nuevas alegrías» que le purifiquen:

¿Dónde está el camino de baldosas amarillas?

Por tanto, así lo entiendo yo, DÍAS DE RUTA más que un libro convencional, ya sea de poemas, prosa, etcétera, es un tratado para con la vida hoy, cuando el sistema capitalista se descompone como una oveja muerta a la orilla del arroyo, que además, quizá te sirva para aprender a ver el lado positivo de un todo. A mí, por ejemplo, me vale para universalizar el día a día, desde lo pequeño a lo infinito, donde memoria y crítica hacen del amor un ejemplo de fraternidad y compromiso:

La POESÍA, o aquello que a unos nos salva, y, supongo que en la misma proporción, destruye a otros tantos.”


Vicente Muñoz Álvarez ha publicado un buen puñado de libros de poesía y narrativa, entre ellos ‘Monstruos y Prodigios’ (Premio Letras Jóvenes Castilla-León, en 1995); ‘El merodeador’, con ilustraciones de Toño Benavides; ‘Marginales’, ilustrado por Mik Baro; ‘Canciones de la gran deriva’, ‘Animales perdidos’…

Como ensayista, es autor de ‘El tiempo de los asesinos’ (Iralka, 1998) y ‘Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno’, con pictogramas de Julia D Velázquez (Eutelequia, 2011). El cine es otra de sus grandes pasiones, y sus preferencias y recomendaciones van quedando anotadas también en su blog.

Como editor, coordina desde 1996, junto a Silvia D Chica, Alfonso Xen Rabanal y H. Valdez, el fanzine de relatos ilustrados, ‘Vinalia Trippers’, una de la revistas subterráneas con más solera de nuestro país.

Su obra poética y narrativa figura en diversas antologías: ‘Dos veces cuento’, ‘Poemas para cruzar el desierto’, ‘Voces del Extremo’, ‘Palabras Malditas’, ‘Perversiones’… Él mismo ha coordinado unas cuantas y curiosas antologías poéticas: ’23 Pandoras. Poesía alternativa española’, ‘Golpes. Ficciones de la crueldad social’ (con Eloy Fernández Porta), ‘Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers’ (con David González), ‘Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski’ (con Patxi Irurzun), ‘Beatitud: Visiones de la Beat Generation’ (con Ignacio Escuín Borao) y ‘El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline’ (con el escritor leonés Julio César Álvarez).

Un poema de “Días de ruta”

y entretanto

ahora sí

comienzan
los días de ruta

los duros
y verdaderos

los de intentar
vender zapatos
y dejarme la piel
en la carretera

no creáis que todo
en la vida es poesía

quién pudiera



IMAGINA CUÁNTAS PALABRAS: Hoy en León.


Imagina cuántas palabras se presenta esta tarde en la fundación Sierra Pambley con la participación de los editores Carolina Martínez y Clemente Bernad y los escritores Viktor Gómez, Juan Carlos Mestre, Vicente Muñoz Álvarez, Emilio Silva y Rafael Saravia.

Este libro, en el que han colaborado escritores como Juan Carlos Mestre, Vicente Muñoz, Gsús Bonilla, Manuel Rivas, Issac Rosa o Felipe Zapico, es un proyecto transmedia cuyo primer paso es la publicación de un libro hecho de palabras y de fotografías. Para ello, durante el curso 2011-2012 se propuso a los alumnos de segundo a sexto de Educación Primaria del Colegio Público Cardenal Ilundain de Pamplona que escribiesen sus diez palabras preferidas. Participaron un total de 315 alumnos, que propusieron un total de 1.430 palabras diferentes. Después, se ofreció a 50 escritores que trabajasen con las 50 palabras más repetidas y que escribiesen lo que más les apeteciese: un relato corto, un relato más largo, un poema, un listado, una frase.... con total libertad. Podrían escribir lo que quisieran, siempre que contuviese esas 50 palabras. Entre las entradas más repetidas se encontraban naturaleza, paisaje, alegría, arcoíris, corazón, diversión, dormir o agua.

Después, cada uno de sus escritos se acompaña en el libro por una fotografía de Clemente Bernad hecha en La Corrala de Vecinas La Utopía, de Sevilla. Imagina cuántas palabras es un proyecto abierto, participativo, lúdico y experimental que plantea un juego entre palabras e imágenes fotográficas lleno de preguntas: ¿qué nos dice una fotografía?, ¿qué representa?, ¿significa algo?, ¿contiene algún mensaje?, ¿leemos todos las fotografías de la misma manera?, ¿cuánto hay de realidad en lo que nos muestran?, ¿qué imágenes podemos asociar a una palabra?, ¿qué palabras podemos asociar a una imagen?

Se trata de un planteamiento experimental y lúdico del proyecto: a los escritores se les propuso un ejercicio de escritura con el innegable espíritu oulipiano de tener la obligación de trabajar con un grupo concreto de palabras. Finalmente, cada una de las fotografías va de la mano de las 50 palabras y de muchas otras, reforzando una de las ideas centrales del proyecto: la afortunada polisemia de las imágenes fotográficas, que es a la vez su fortaleza y su debilidad. Las distintas relaciones entre palabras e imágenes crean nuevas lecturas e infinitas interpretaciones.

Lugar: Fundación Sierra Pambley.
Hora: 20.00
Entrada: gratuita.


jueves, 27 de marzo de 2014

48 YEARS OLD


48 años

ser amado
y estar vivo

poco importa
el resto


Vicente Muñoz Álvarez

EL DESCRÉDITO: Mañana en Madrid.


La antología El Descrédito se presenta en Madrid


El próximo viernes 28 de marzo a las 19 h. se presenta en la Librería Machado, en el Círculo de Bellas Artes, el proyecto conjunto El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline (Lupercalia, 2013). Una antología coordinada por Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez con casi una treintena de autores (entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz) sobre la figura de Céline, unos de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia y envenenado legado. 

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961), autor de Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito, fue sin duda uno de los más grandes y polémicos escritores del pasado siglo, una auténtica fuente de inspiración permanente para la prosa contemporánea. Sus panfletos antisemitas y su colaboración con el régimen pronazi de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial le condujeron a la infamia y el descrédito, suscitando desde entonces las más controvertidas y apasionadas polémicas. Polémicas que aún hoy continúan vivamente. 

La presentación contará con la presencia de Julio César Álvarez y con varias de las firmas que dan forma a esta singular obra conjunta, entre ellos, José Ángel Barrueco, Gsús Bonilla, Álex Portero, Esteban Gutiérrez Gómez, Óscar Esquivias o Mario Crespo. Una combinación de perspectivas y estilos que ayudará a comprender y aproximarse, en la medida de lo posible, a la compleja figura de Céline. Más de cincuenta años después de su muerte, la prosa española contemporánea más actual intenta desentrañar su enigma, la combinación de una excelente calidad literaria y una incómoda monstruosidad moral.



miércoles, 26 de marzo de 2014

ROSA


visto lo visto
y por venir

lo absurdo
y lo trágico

lo efímero
y lo transitorio

la precariedad
de los días

hacer
cuentas
es

el amor

sea
o no
pasajero

me digo

riega
la rosa


Vicente Muñoz Álvarez


martes, 25 de marzo de 2014

ENTREVISTA en ILEON.COM



Vicente Muñoz: 
"Me considero un escritor esponja, fetichista 
y mitómano hasta la médula"

Por Manuel Cuenya | 25/03/2014

El todoterreno Vicente Muñoz Álvarez, autor de 'Animales perdidos', está ahora con tres libros distintos: un poemario, una novela y un ensayo. El próximo sábado 29 presentará en León su obra 'Días de ruta'

"Me considero un hombre y escritor esponja, fetichista y mitómano hasta la médula, miro hacia atrás y veo todo lo que me ha arrebatado (que diría Iván Zulueta) reciclado e integrado en mí, en lo que soy, en lo que escribo y edito, desde mis muy queridas Historias de la cripta a Castaneda, de Dario Argento a Baudelaire, de Bukowski a los Ramones, de JK Huysmans a Tom Waits, de Spiderman a Céline, de Cesaria Evora a Rimbaud, de Thomas Bernhard a John Huston, de Parálisis permanente a Malcolm Lowry, de los Clash a los beatniks y de los quinquis a Blake..."

(Vicente Muñoz Álvarez, 'Días de Ruta', 'El canto de la tripulación')

"Escritor esponja, fetichista y mitómano", así se define Vicente Muñoz Álvarez en su hasta ahora último libro, 'Días de ruta', que presentará el sábado 29 de marzo en León, su ciudad natal, donde ha desarrollado una extraordinaria labor durante las dos últimas décadas no sólo como narrador y ensayista sino como poeta, editor, bloguero: http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com/ http://hankover.blogspot.com/ y descubridor de jóvenes talentos en la provincia de León. Siempre por amor al arte –asegura– porque le gusta y motiva y cree en ello.

Escritor esponja porque todo lo que le ha fascinado y marcado, según él, lo absorbe y refleja en su forma de estar en la tierra... "de Durruti a Krishnamurti, de Osho a Henry Miller, del Capitán Trueno a Makoki, de Raúl Núñez a Music Machine, de la psicodelia a la Nouvelle Vague... y de Vinalia Trippers a El canto de la tripulación...". Y escritor todoterreno porque nunca se ha limitado por los géneros, y se mueve fluidamente en casi todos: poesía, prosa o ensayo, "salvo el teatro, que no es lo mío", matiza. Tanto es así que en su caso ambas facetas, narrativa y poética, están íntimamente relacionadas, "de hecho suelo mezclar poesía y prosa en un mismo texto, en función de qué lenguaje me pida cada uno".

Como ensayista, ha publicado 'El tiempo de los asesinos' (Iralka, 1998), cuyo título nos remite al ensayo que Henry Miller le dedica a Rimbaud, y 'Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno', con pictogramas de Julia D Velázquez (Eutelequia, 2011) sobre algunas películas que le han fascinado y que ha querido dar a conocer. Ensayos que considera como una especie de ajuste de cuentas con ciertos autores que admira y han sido importantes en su formación literaria y humana, porque es "un fetichista empedernido" y disfruta compartiendo los libros y películas que más le han gustado con los demás, y hablando de unos y otras con admiración.

En cuanto a su faceta como editor, coordina desde 1996, junto a Silvia D Chica, Alfonso Xen Rabanal y actualmente H. Valdez como diseñador, "en su día lo fue Ángel Córdoba, alias Cusco", aclara, un fanzine de relatos ilustrados, 'Vinalia Trippers': http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com/,que con el paso del tiempo se ha ido consolidando, según él, como una de la revistas subterráneas con más solera de nuestro país "y que, la verdad sea dicha, nos ha dado muchas satisfacciones y permitido conocer a muchos grandes escritores e ilustradores".

"En un mundo donde los cuerdos/ sueñan con comprar lo antes posible/ un piso a plazos/ celebrar una gran boda y tener hijos/ en un mundo regido por la televisión/ por la competitividad por el consumo/ en un mundo de fútbol y farsa/ de estar en lugar justo/ en el tiempo adecuado/ en un mundo de policías y mafias/ de chabelis y trepas/ de flamantes coches y abogados/ escribir poemas como este/ es hacer terrorismo de estado".

(Vicente Muñoz, 'Canciones de la gran deriva').

Su obra poética y narrativa figura en diversas antologías, entre otras muchas, 'Dos veces cuento', 'Poemas para cruzar el desierto', 'Voces del Extremo', 'Palabras Malditas', 'Perversiones' o 'Revisiones, obsesiones y otros tributos'. Asimismo, ha coordinado otras tantas, de las que se siente orgulloso, entre ellas '23 Pandoras. Poesía alternativa española', 'Golpes. Ficciones de la crueldad social' (con Eloy Fernández Porta), 'Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers' (con David González), 'Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski' (con Patxi Irurzun), 'Beatitud: Visiones de la Beat Generation' (con Ignacio Escuín Borao) o 'El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline' (con el escritor leonés Julio César Álvarez). "Son para mí como una especie de deuda pendiente, tanto con los autores que me han marcado y admiro (Bukowski, Kerouac, Burroughs, Céline, etc.), como con los que he ido conociendo con el paso del tiempo, compañeros del gremio, cuyas obras me ha parecido necesario reivindicar. En cualquier caso, literariamente me gusta trabajar en equipo, y hacer este tipo de libros es para mí habitualmente un placer. No lo hago por dinero, sino por pura convicción y pasión". En este sentido, Vicente tampoco es demasiado partidario de los premios literarios, salvo cuando uno comienza a escribir –señala– como forma de publicar. Si bien, en su caso, una vez que ha podido encontrar editores que apuestan por sus libros, que es lo que verdaderamente le importa, no necesita de premios que avalen su obra. "Cada uno es libre de elegir la vía que considere oportuna. A mí lo que realmente me motiva es que un editor, simplemente porque cree en ellos, edite mis libros y que la gente los pueda leer, no colgarme medallas ni premios (que, por lo demás, generan servidumbres que no van con mi forma de ser)".

Autor todoterreno y a contracorriente

'Días de ruta' es, en palabras de su prologuista, el escritor Gsús Bonilla, "un tratado para con la vida de hoy, cuando el sistema capitalista se descompone como una oveja muerta a la orilla del arroyo, que además, quizá te sirva para aprender a ver el lado positivo de un todo".

Vicente, cuya obra tiene mucho de autobiográfico y se nutre sobre todo de influencias centroeuropeas y norteamericanas, nos cuenta en su poema 'Otra guerra más perdida' que estudió para ser abogado y terminó vendiendo zapatos en tiendas de saldo, porque quizá "la vida es esperar siempre/ milagros que no existen", como nos dice en su poema 'Muerte a crédito' ('Animales perdidos'), dedicado a Céline, uno de sus maestros, al que rinde homenaje en 'El descrédito' (Lupercalia, 2013).

Estudió para abogado y acabó vendiendo zapatos pero Vicente es un magnífico escritor, un autor a "contracorriente y al otro lado del espejo... y un poeta para tempestades e intemperie", con más de una veintena de libros, entre otros, además de los citados, 'Monstruos y Prodigios', que fuera Premio Letras Jóvenes Castilla-León, en 1995, con reedición en Amargord en 2007, o 'El merodeador', con ilustraciones de Toño Benavides, porque el creador de 'Marginales', ilustrado por Mik Baro, es "la fuerza/ la energía/ la ilusión/ la entereza/.../ para escribir poemas/ para seguir en la brecha" ahondando en este "mundo extraño absurdo vendido/ mundo mentira mundo bizarro/ mundo perdido/ mundo quimera engaño baldío/ mundo basura mundo pocilga/ mundo podrido/ mundo hipoteca amargo enemigo/ mundo suicida mundo tristeza/ mundo vencido", al que "sólo lo salva/ el amor/ a veces".

A Vicente le gusta escribir sobre todo acerca del vacío, la soledad (que encuentra en "su rutina 'on the road' como vendedor de zapatos" por carreteras y pueblos), el tiempo, como trituradora que todo lo consume, el miedo o la angustia bernhardiana. No en vano, Thomas Bernhard es uno de los autores que más le han marcado en su forma de entender la literatura, aparte de escritores ya citados como Bukowski, Henry Miller, Céline o los de la Generación Beat (en especial Kerouac) y otros como Kafka, Valle-Inclán, Lovecraft, Poe, Maupassant, Raymond Carver, Malcolm Lowry, Chejov, J.K.Huysmas, Oscar Wilde, Carlos Castaneda, Dylan Thomas, Raúl Núñez o Conrad, por citar sólo a algunos.

Vicente, que como narrador es consciente de que para escribir un buen relato hay que crear un universo propio, que no se parezca a nada anterior, "y que, a ser posible, fascine y sorprenda. Cosas, ambas, difíciles de lograr", siente predilección por 'El Merodeador' (Baile del sol, 2007) porque condensa algo importante de él, "algo que de una manera u otra debía contar y expulsar", y como poeta se identifica sobre todo con 'Animales perdidos' (Baile del sol, 2012), acaso también con 'Días de ruta', su último libro, que presentará el próximo sábado en el bar Belmondo de León, está ahora con tres libros distintos: un poemario, una novela y un ensayo. "Espero terminarlos pronto", concluye. 

Entrevista breve a Vicente Muñoz Álvarez

"Escribo porque necesito ahuyentar mis fantasmas"

¿Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?

'Corrección', de Thomas Bernhard.

Un personaje imprescindible en la literatura (o en la vida)

Carlos Castaneda.

Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable)

'American Psycho', de Bret Aston Ellis.

Un rasgo que defina tu personalidad

Constancia.

¿Qué cualidad prefieres en una persona?

Que sea ella misma.

¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?

Barro y arcilla.

¿Qué es lo que más te divierte en esta vida?

Escribir.

¿Por qué escribes?

Porque necesito ahuyentar mis fantasmas.

¿Crees que las redes sociales, facebook o twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?

No lo creo, lo afirmo.

¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?

Mi vida y experiencia.

¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?

Mi blog, 'Mi vida en la penumbra', es de hecho una herramienta literaria en sí: a través de él me expreso y defino, y de él, como borrador, salen últimamente todas mis obras.

Y sí, sigo con entusiasmo algunos otros blogs de colegas del gremio, que leo casi todos los días.

Una frase que resuma tu modo de entender el mundo

Pura Vida & Libertad.

IMAGINA CUÁNTAS PALABRAS en LEÓN

Os esperamos

lunes, 24 de marzo de 2014

RÉQUIEM


para Manu

y lo más
importante
de todo

siempre

por encima
de todas
las cosas

haber querido
y sido querido

tanto

lo demás
es ceniza


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Jr Vega

TIERRA DE NADIE (Poética)


esas guerras
encarnizadas
entre poetas

también es hora
de decirlo

no
las comparto

sociales realistas
proselitistas vanguardistas
surrealistas simbolistas
progresistas fascistas
iluministas oportunistas

por qué
y para qué

no
lo sé

mi interior
(que es el tuyo)
es mi poética

sigo
escribiendo


Vicente Muñoz Álvarez

TIERRA DE NADIE: Gabinete Caligari.

domingo, 23 de marzo de 2014

OSCURO (Como la tumba donde yace mi amigo)




cosas que
hielan el alma
congelan por dentro
que envejecen
que duelen
cortan la respiración

heridas que
siempre
seguirán
sangrando

y un cuervo
(más negro que la noche)
graznando

Nevermore


Vicente Muñoz Álvarez

LA NOCHE CAE

como el fin
de las películas

amarillean
las hojas

se desgastan
los músculos

los tendones
se aflojan

la noche


cae


Vicente Muñoz Álvarez,
de Días de ruta
(Ediciones Lupercalia, 2014)


CARRERA CON EL DIABLO


Sólamente por el duo de protagonistas, Peter Fonda (Easy Rider) y Warren Oates (Quiero la cabeza de Alfredo García), merece la pena videar esta polvorienta road movie, Carrera con el diablo (Race with the Devil, 1975), de Jack Starrett (el director de la paradigmática blaxpoitation Cleopatra Jones), que sin llegar a ser ninguna obra maestra, nos mantiene en vilo frente a la pantalla los 78 minutos que dura el metraje.

Siguiendo la estela de los grandes éxitos del cine de satanismo de la época (en especial Rosemary's Baby), Carrera con el diablo nos introduce en una perversa trama de sectas, rituales y sacrificios humanos en el Sur Profundo de los Estados Unidos, con trepidantes persecuciones de coches, acción a raudales y dos parejas de turistas despistados como conejillos de indias de no se sabe muy bien qué organización diabólica.

Curiosa mezcla de cine de horror y carretera, muy acorde con las temáticas y gustos del cine de serie B setentero, que si bien peca de falta de rigor argumental (podría, la verdad, haber dado mucho más de sí), entretiene e inquieta y nos regala, como perla añadida, las interpretaciones de dos iconos de la contracultura de aquel tiempo, Oates y Fonda, ambos magníficos en sus respectivos papeles.

Buena opción para la sobremesa.

v

Trailer in You Tube:


viernes, 21 de marzo de 2014

AGUJERO NEGRO (Un País llamado Nevermore)



mi alma
mi sangre
mi corazón
mis costillas
mi carne
mi cerebro
mi piel

vender
zapatos

amar
y sentir

escribir
y sobrevivir

mi casa
mi barrio
mi ciudad
mi provincia
región país
universo
galaxia

y mi
identidad

no puedo

con todo


Vicente Muñoz Álvarez